RSS

Archivo de la etiqueta: iglesia

¿Reflexión meta-filosofica-eclesiástica?

Hacía tiempo que no escribía un nuevo artículo en el blog, quizás más de lo normal, no lo sé. Y puede que éste sea hasta ahora el artículo más profundo del blog.

Estos días abundan en televisión las películas de temática bíblica, los debates sobre el tema religioso, las noticias sobre temas que tienen que ver con el mismo tema, comentarios por toda la red, etc.

Estamos en Semana Santa, y quieras o no, en este tiempo se viene más de una pregunta a la cabeza, al menos a mí. Y es ahora, en la tranquilidad de la noche, cuando me dispongo a poner en orden tantos pensamientos e ideas (existenciales, filosóficas, metafísicas o como lo queráis llamar) que me rondan por la mente.

Por mi forma de pensar, o por mis comentarios, a veces me preguntan si soy ateo, agnóstico o qué soy. Incluso otras veces soy yo mismo el que me pregunto qué soy realmente con respecto a este tema.

Según la RAE:
Ateo: Que niega la existencia de Dios
Agnosticismo: Actitud filosófica que declara inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia.
(O sea, que el agnosticismo es una doctrina basada en observaciones y experiencias, y por lo tanto declara como inaccesible todo fenómeno que escape de la experimentación o reproducibilidad).

En primer lugar debo decir que respeto cada creencia, pero ello no significa que me someta a ellas. No niego la existencia de Dios. Creo que si nosotros existimos, también puede existir un “algo/alguien” más, un “más allá”, y además creo que si existimos es por algo; no soy de pensar que un día existimos y al otro dejamos de existir y ya está, sino que hay algo más después.

Por otro lado, tampoco me considero agnóstico, ya que si lo hiciera, creería imposible el conocimiento o entendimiento de lo divino, lo que me contradiría a mí mismo, pues pienso que no hay nada imposible, sino que no se conoce aún la forma de hacer o de resolver algo. Por tanto, si alguien no sabe hacer algo, no quiere decir que sea imposible de hacer, ya que la posibilidad existe, sino que de momento este alguien no sabe como alcanzar dicho conocimiento. Dicho esto, más que el conocimiento o entendimiento de lo divino sea imposible, opino que éste cambia de un individuo a otro; yo puedo entenderlo de una manera al mismo tiempo que para otra persona la misma idea representa un sentimiento distinto, y no por ello quiere decir que una sea inaccesible al entendimiento humano.

Creo que hay algo más a parte de nosotros que por el momento no podemos quizás entender con claridad, pero esto no quiere decir que no exista, al igual que el hecho de que la Tierra es redonda escapaba al entendimiento de la mayoría de las personas hace unos siglos, pero ello no quería decir que fuera imposible, como tampoco lo era la existencia de un nuevo continente más allá del océano.

Creo en la existencia de algo dentro de nosotros, llamémosle espíritu, alma, o energía, que va a algún lugar cuando morimos. Y si tenemos en cuenta que somos energía, Antoine Lavoisier dijo hace tres siglos: “La energía ni se crea ni se destruye, se transforma“.

Creo en ese Jesús que aparece en la Biblia, en su vida y en su obra, pero no creo en la Iglesia que dice predicar con su ejemplo:
Creo que hubo una persona hace 2012 años que nació humilde, y sin violencia puso en jaque a un Imperio. Hoy día podemos catalogar a esta persona como un idealista, una persona de ideas férreas y que creía fervientemente en lo que hacía.
Según la Biblia le confió a Pedro la tarea de levantar un Templo, un lugar de culto, echó a los mercaderes y despreció el dinero. No entiendo por qué esta Institución que utiliza su nombre como reclamo ha sido y es una de las más ricas del mundo (¡y que por si fuera poco cuenta con su propio país!), y con más obras de arte en su poder, ya que este Jesús tampoco encargó llenar su templo de esculturas ni pinturas. Mucho menos pidió almacenar tanto dinero, sino repartirlo entre los pobres. Tampoco entiendo por qué esta persona siendo el hijo de Dios vestía de forma tan humilde, y sin embargo sus sucesores los papas visten ropas bordadas en oro y tan caras que alimentarían a más de una familia durante largo tiempo. Tampoco entiendo por qué cardenales, obispos y demás, si se supone que su meta es acercarse a Dios y asemejarse a Jesús, no intentan ayudar a los más desfavorecidos en lugar de intentar escalar puestos en una jerarquía por el poder. No entiendo muchas cosas, pero no aguanto la hipocresía; no se puede predicar en nombre de alguien y manchar su nombre de esa forma.
No creo en una institución que dice representar a alguien que por lo que veo no tiene nada que ver con ellos, que dice ayudar a los hambrientos rezando en lugar de hacer donaciones para que puedan comer al menos una vez al día, mientras ellos se llenan el buche a la hora de comer en lugar de rezar para saciarse el apetito.

Sé que algunos me dirán que los tiempos cambian, y que a lo mejor hoy día la Iglesia necesita este dinero para… qué sé yo… lo que sea, pero ¿tanto dinero?
Sí, es cierto que los tiempos cambian, pero hace dos mil años, al igual que hoy, también había ricos y pobres, y lo que esta rica institución dice representar, estaba entonces en el otro extremo de la balanza. Y si representara a quien dice representar, usaría su jet privado para viajar más a menudo a los países pobres a repartir sus riquezas en lugar de hacer tantas visitas a los países ricos.

Creo en que la vida no acaba donde creemos, creo que hay alguien o algo por encima de nosotros, o paralelo, quién sabe. Creo en Jesús como persona idealista, en su obra. Pero no creo en los que hoy en día dicen continuar su obra mientras engullen la comida desde sus tronos de marfil y oro blanco y bajo la mirada de los óleos de un Miguel Ángel o un Tiziano que seguramente lleven siglos observando mismas túnicas de seda blanca con distinto rostro…

 
5 comentarios

Publicado por en 6 abril, 2012 en Uncategorized

 

Etiquetas: , ,